viernes, 24 de abril de 2026

Trenes: ahora buscan instalar barreras automáticas en San Nicolás y apurar obras pendientes en la vía Rosario

 24 abril, 2026.

Tras meses sin novedades, el Gobierno busca relanzar durante este año la nunca iniciada reparación de los puentes del ramal a Rosario. Las estructuras se encuentran gravemente comprometidas y obligan a las formaciones de carga y pasajeros a circular a muy baja velocidad, lo que afecta los tiempos de viaje. También prevén intervenciones en pasos a nivel, entre ellos los de San Nicolás.





Trenes Argentinos apunta a lanzar durante este año las demoradas obras de reparación de puentes de la línea Mitre en el ramal a Rosario. Tanto los presupuestos como los planes de acción 2026 de Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA) y Trenes Argentinos Infraestructura (ADIF), recientemente aprobados por el Ministerio de Economía y enmarcados en la Emergencia Ferroviaria, contemplan el lanzamiento de obras para el ramal.

De acuerdo con los citados documentos, SOFSA planea relanzar durante este año las obras de adecuación de los viaductos sobre los ríos Tala y Areco y de los puentes metálicos de tablero abierto sobre el río Arrecifes, sobre los que actualmente rigen restricciones de velocidad.

Cabe recordar que, tal como explicó este medio, el año pasado la empresa había lanzado dos contrataciones para evaluar el estado de los puentes y, en función de esto, realizar una propuesta de intervención y elaborar la documentación licitatoria para los trabajos que sean necesarios. Si bien las contrataciones cuentan con tres firmas interesadas cada una, ninguna de ellas ha sido adjudicada hasta el momento. De este trabajo depende la posterior licitación del arreglo de los puentes, que había llegado a ser lanzada durante 2023, pero que fue posteriormente dada de baja.

La SOFSA también contempla intervenciones en los pasos a nivel del ramal, lo que incluye la relegada puesta en marcha de barreras automáticas. La obra de instalación de estos sistemas en 35 pasos a nivel de las localidades de Zárate, Alsina, Baradero, San Pedro, Gobernador Castro, El Paraíso, Villa Ramallo, Villa General Savio, San Nicolás, Theobald, Fighiera y Villa Gobernador Gálvez, fue dada de baja en 2024 sin que al momento haya sido relanzada. Se trata de una obra clave para mejorar la seguridad y los tiempos de viaje.

A estas dos obras se suma un proyecto de Trenes Argentinos Infraestructura (ADIF) que comprende la intervención de obras de arte (desagües y alcantarillas) en el ramal. La iniciativa, de prosperar su lanzamiento durante este año, tiene fecha de finalización prevista para el año 2028. No obstante, no pueden descartarse contratiempos: la ADIF lanzó las primeras dos licitaciones del año recién esta semana.

Cabe recordar que el tren Buenos Aires-Rosario es uno de los cuatro servicios de larga distancia que continúa circulando en el país, y el único de la línea Mitre, tras la suspensión desde septiembre pasado y por tiempo indefinido de los servicios a Córdoba y Tucumán.

El tren a Rosario incrementó semanas atrás su tiempo de viaje a más de siete horas producto de las restricciones de velocidad en los citados puentes. Si bien la práctica totalidad del resto de las vías se encuentran en muy buenas condiciones, los itinerarios rara vez se cumplen: debido a la falta de locomotoras en orden de marcha, son habituales las demoras y cancelaciones espontáneas.

A pesar de su potencial, el corredor continúa estando desaprovechado y desatendido. A la reducción de plazas ofertadas que implica la suspensión de los servicios a Córdoba y Tucumán se suma la cancelación del servicio expreso entre Buenos Aires y Rosario, que permitía unir ambas ciudades en menos de cinco horas, y la habilitación de venta de pasajes a cuentagotas –algo específico de este ramal–, lo que actúa como disuasivo para el usuario. A esto se suman otros factores, como el creciente estado de abandono de la estación Rosario Sur.

Cabe recordar que el corredor sufrió durante el año pasado una caída del 27% en la cantidad de pasajeros transportados, en un contexto general de retracción: tal como explicó este medio en un informe especial, en 2025 los servicios de larga distancia sufrieron una caída de pasajeros del 27% en comparación con 2024 y del 37% con respecto a 2023.

https://diarioelnorte.com.ar/trenes-ahora-buscan-instalar-barreras-automaticas-en-san-nicolas-y-apurar-obras-pendientes-en-la-via-rosario/?fbclid=IwVERTSARYeZNleHRuA2FlbQIxMABzcnRjBmFwcF9pZAwzNTA2ODU1MzE3MjgAAR5cXED6ySqLyb_EhoukEnHfsKctaCmbpbAZbNmZvfzqtrEU48tlTDWSwmpesg_aem_un67Gmk1I0TyP0rrjtz3gw&sfnsn=scwspwa


domingo, 5 de abril de 2026

El uso del tren Rosario-Retiro cayó un 33,3% interanual en el primer trimestre de 2026

 5 abril, 2026.

El servicio que tiene una parada diaria en la estación San Nicolás vendió 38.225 boletos en los primeros tres meses de este año, contra los 57.416 del mismo período de 2025. La comparativa del primer trimestre de 2026 contra 2024 arroja una caída del 54,4%. Estos registros son consecuencia del brutal deterioro en el que está sumido el transporte ferroviario de pasajeros, producto de la desinversión.



El sistema ferroviario de transporte de pasajeros atraviesa un brutal deterioro en la gestión de Javier Milei. Uno de los tantos ejemplos que abonan esa afirmación se puede encontrar en el servicio Rosario-Retiro, que en 2025 experimentó una caída interanual del 27% en cuanto a pasajeros transportados, lo que representó más de 70.000 boletos menos.

Esa tendencia, lejos de revertirse, se profundizó en el inicio de 2026. En los tres primeros meses de este año fueron transportados un total de 38.225 personas, lo cual expone una caída del 33.3% en comparación con el mismo período de 2025. En efecto, en los tres primeros meses del año pasado se habían vendido 57.416 boletos, 19.121 más que en el mismo período de 2026.

Mucho más drástica resulta la caída de la demanda cuando la comparación es con los registros de 2024: en los tres primeros meses de ese año habían sido transportados 83.841 pasajeros, esto es, un 54,4% más que en igual período de 2026.

La combinación de suspensiones de servicios, falta de inversiones en el interior del país y una caída abrupta de usuarios expone un proceso de degradación del tren como política pública. Hay quienes sostienen que hay una deliberada estrategia de desinversión, lo cual abriría la puerta a la privatización del sistema.

La política ferroviaria del gobierno nacional se apoya en dos herramientas legales centrales: la Ley 27.742, conocida como “Ley Bases”, que habilita la privatización de las empresas públicas ferroviarias, y el DNU 525/24 de Emergencia Ferroviaria. Este decreto permite suspender servicios, reducir personal y salarios, y diferir tareas de mantenimiento, aunque también habilita la realización de inversiones puntuales.

Quienes sostienen que al Gobierno nacional sólo le interesa privatizar el servicio afirman que, lejos de resultar contradictorias, las pocas obras que se ejecutan responden a una lógica de valorización de activos, especialmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), con el objetivo de hacerlos más atractivos para futuros concesionarios privados. Mientras el transporte de cargas encuentra interesados naturales en el complejo agroexportador, el transporte de pasajeros requiere inversiones estatales para garantizar su rentabilidad, como ocurrió en la década del 90.

Vaciamiento

La situación en el interior del país es diametralmente opuesta. Desde el inicio del gobierno de Milei hasta comienzos de 2026, dejaron de funcionar 12 servicios de trenes de pasajeros, tanto de larga distancia como regionales y turísticos. Al comparar diciembre de 2023 con diciembre de 2025, solo continúa funcionando el 50% de los servicios de larga distancia existentes al final de la gestión anterior. En el caso de los servicios regionales y turísticos, el porcentaje se reduce al 44,4%, lo que marca una caída del 56,6%.

Entre abril y mayo de 2024 dejaron de circular los servicios Retiro–Palmira con destino a Mendoza, y Retiro–Justo Daract en San Luis. En noviembre de ese mismo año, el tren Once–Pehuajó fue recortado hasta Bragado, y hacia fines de 2025 se dispuso la suspensión indefinida de los servicios Retiro–Tucumán y Retiro–Córdoba. A ese esquema se sumó la confirmación oficial de que no se reanudaría el tren Buenos Aires–Bahía Blanca, además de la baja del servicio expreso de fin de semana Retiro–Rosario, que unía ambas ciudades sin paradas intermedias.

En paralelo, también fueron dados de baja distintos servicios regionales y turísticos que cumplían un rol clave en la conectividad local y en el desarrollo de economías provinciales. Entre ellos se encuentran los ramales General Guido–Divisadero de Pinamar, La Banda–Fernández en Santiago del Estero, Rosario–Cañada de Gómez, Mercedes–Tomás Jofré y Córdoba–Villa María. La eliminación de estos recorridos profundizó el retroceso del tren como alternativa de transporte accesible y dejó a numerosas localidades sin un servicio que, además de trasladar pasajeros, funcionaba como vínculo social y productivo.

https://diarioelnorte.com.ar/el-uso-del-tren-rosario-retiro-cayo-un-333-interanual-en-el-primer-trimestre-de-2026/